Este viernes he llorado por todo. Por la mañana tuve una pelea como es usual con mi madre, pero nada que no pudiera superar en cinco minutos.
No me siento bien. Hoy hay fiesta y mis amigos están muy entusiasmados por ir; yo... no del todo.
Para la clase de las 9:30 estaba hambrienta, fui y compre un horrible baguette de 20 pesos. Entre a la clase y lo primero que hizo la maestra fue regañarme. No esta permitido comer clase, así que me salí.
Para ese entonces yo me encontraba sensible, tan sensible como un globo del numero 4 lleno de agua y apunto de reventar.
Cerré la puerta del salón y me senté en las banquitas que están afuera. Comencé a llorar. Llorar y llora, pero no sabia porque. Ya me habían sacado muchas veces de clases y mucho mas importantes que las de Tzoni, pero es que simplemente no lloraba por ello. La clase me importaba un sorbete al igual que la maestra.
Densas lagrimas bajaban inexplicadamente de mis mejillas. Abrí mi maltrecho baguette y le di una mordida, quería ahogar mis penas, quería dejar de llorar, no quería que él me viera.
Su cara me vino a la mente ¿Él era el causante de mi lagrimas de los últimos días? o la medicina que estoy tomando me había causado depresión.
¡ Depresión! Creí que jamas caería en esas tonterías. Pero no encontraba otra explicación para mi tristeza.
No quiero estar triste, no quiero llorar. Repetía una y otra vez en mi cabeza. No funcionaba.
Camine en busca de alguien que me pudiera consolar, que no me dijera nada, que se quedara en silencio viéndome llorar. No había nadie.
Cuando logre tranquilizarme, cuando me mire en el espejo y vi que era horrenda, me di cuenta que esto no era para mi. No quería la lastima de mis amigos, no quería la atención de él.
Debía hablarle claro, ya lo había hecho la semana pasada al decirle que me gustaba mucho y el había respondido con un simple "Gracias".
Eso estaba mal.
No lloro por él, lloro por mi. Mi mejor amiga me ha dicho que soy insegura, yo creo que ella esta loca, pero a veces tiene razón. Lo que pasa es que ya no quiero luchar, soy cobarde, muy cobarde.
Mi madre me dijo ese mismo día: ¿Este mundo para quien es?
Y no se quedo conforme hasta que me escucho decir: Para los fuertes.
Que débil soy, que cobarde me siento. Ellos no sobreviven en ningún aspecto de la vida.
Yo ya no quiero luchar, ya me di por vencida. Quiero que alguien me regale una rosa, no importa que sean las flores que yo mas deteste. Quiero chocolates, aunque ahorita este a dieta. Quiero que alguien me escriba una carta, aunque sea mas fácil publicarlo en el muro de Facebook.
Quiero que alguien me entregue su corazón, quiero recibirlo, ya no quiero dar mas el mio.
Quería que a menos por primera vez en mi vida, solo una vez, obtuviera algo que tanto quisiera.
...Estoy llorando de nuevo. Y no se porque...
Marie
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